CAPÍTULO XI

EL REINO SUBLUNAR.  LA CIUDAD DE LOS HOMBRES.

Entonces María dijo:      

 /… …/

Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones,

porque ha hecho en mí cosas grandes el Poderoso.

Su nombre es santo, y es misericordioso siempre con aquellos que le honran.

Desplegó la fuerza de su brazo y dispersó a los de corazón soberbio.

Derribó de sus tronos a los poderosos y ensalzó a los humildes.

Colmó de bienes a los hambrientos y a los ricos despidió sin nada. 

Del Magnificat. Lucas 1,46 y 48-53

 

 En la cuenta ordinaria de los Días del Jardín, en el momento de la acción definitiva de la Virgen-Luna (Inmaculada y Asunta) corre el Día V, por corresponder a éste Tauro.

 Al Quinto se lo considera un Día Nefasto de acuerdo con el Modelo Escatológico, primero por orden (fasto / nefasto), pero también por contenidos. Lo corrobora la gestación en ese escaque de los Hijos de Júpiter (representados en magistral metáfora como Peces y Aves Gigantes). Y se ratifica el infortunio de ese enclave, de retorno, por ser Tauro -el quinto signo y mes en la cuenta de JD- el estacionamiento astronómico de Saturno (Satanás, el Ángel caído) en 1500.

 La Última Luna, el Último Día, al comienzo de la noche, remata el ciclo allí, en la constelación del Toro. Jaque de Dama; y mate!

 a) Saturno.

 Tras la maniobra fallida del III Día, el espurio caudillo de las tropas rebeldes habría quedado confinado en el fortín tauriforme. En él permanecerá todo el año estelar de 1500, en el mismo coso augural. Sin embargo el poder de la Bestia era grande y desde aquel reducto marginal fue capaz de seducir a la Mujer que ahora sujeta la Granada (o Manzana), y de mandar e influir sobre hombres ricos y poderosos para que pervirtieran y avasallaran a sus congéneres. Y esos hombres eminentes, adictos al Ángel golpista, son los tiranos de la tierra, precursores y lacayos del Anticristo que, bajo la impostura monárquica, someten a las naciones y los pueblos. Y son los que, cuando ungidos y purpurados, tienen por oficio y beneficio desviar y arrebatar de su matriz a los benditos retoños de la Iglesia verdadera. Son los jerarcas de la tierra representados por los mandatarios del Imperio y del Templo, a cuya cabeza están el Emperador y el Papa (¿contemporáneos?); son los Hijos caídos de Júpiter. Y que, en JD, para esta fábula pictórica, son Aves y Peces, príncipes inicuos incubados en el presepio fétido de las Pléyades[1].

 En la Edad Media, Generalmente a Saturno, el más frío, el más seco y el más lento de los planetas, se le asociaba con la vejez, la pobreza vergonzante y la muerte./…/ Se hacía responsable a Saturno, de las inundaciones, hambres y todo tipo de desastres. Los nacidos bajo sus signos eran clasificados entre los más desgraciados e indeseables de los mortales: mutilados, avaros, mendigos, criminales, campesinos, pobres, limpiadores de letrinas y sepultureros. La creencia popular consideraba a Saturno el más maléfico de los planetas (Panofsky). En aquel tiempo se concebía a Saturno [sábado-sabbat] como representación del Demonio.

 Cronos significa “el tiempo”. En la mitología Crono (Saturno) y Cronos se contaminan, debido al parecido casual de las dos palabras: La respuesta reside en el hecho de que la expresión griega para el tiempo, chornos, era muy parecida al nombre de Kronos (el Saturno romano), el más viejo y el más tremendo de los dioses (Panofsky).

En la iconología de la antigüedad pagana se representó, en ocasiones, al Tiempo como viejo (Chronos-Saturno, padre de los dioses, padre de todas las cosas). Pero la Edad Media le otorga un carácter siniestro, aliado a la melancolía, la muerte, la pobreza y las catástrofes[2].

 En este marco, al siniestro Saturno, se le considerará exponente del deseo en la premura del tiempo, el deseo insaciable; el hambre devoradora de la vida[3].

  El Diablo desde su cobijo distante alienta los pecados de los diminutos Carpófagos, amigos de los Pájaros, de los Peces, de los Jumentos, de los Felinos, como se ve en PC. El influjo negativo saturnal sobre el alma se intensifica en la víspera de la fiesta y del advenimiento del Esposo: “El sábado requiere su ornato de saturno, el violento, que representa el hambre y la impaciencia, porque Dios debe permanecer lejos de nosotros -escribe Ruusbroec. /…/ Esta hambre, este planeta cruel, produce fulgores, terribles truenos y huracanes, desencadena grandes tempestades en el reino del alma”.

 En la alegorización mitológica Saturno y el Tiempo se confunden (Plutarco) por lo que –se podría decir, aplicado a esta fábula- el viejo Ourovoros se extingue por fin, detenido por la Luna en esta noche de agosto del año 1500.

 La conexión Saturno-Tiempo será muy interesante en una obra en la que los parámetros espacio / tiempo son fundamentales. Pues esa reciprocidad cronográfica conforma la trama teórica en la que se resuelve el movimiento general, la tracción cósmica en todos los niveles.

 Se entiende que este era el concepto del ”tiempo de Saturno” que actúa sobre lo creado desde la Caída de los Ángeles Rebeldes, y a lo largo de todo el devenir histórico, hasta el Último Día terrenal, por tanto, durante el paréntesis de la Creación, entre alpha y omega (o alef/tau).

 b) Los Hijos del Jueves.

 Según la ideología dominante, a los Hijos de Júpiter …de los últimos días cabría la responsabilidad absoluta sobre los destinos y fortuna espirituales de la humanidad. Sus representantes deberán asumir el rol determinante de vencer al Mal liberando al mundo de la dominación pagana (especialmente Tierra Santa)… preparando así el terreno para la llegada del Salvador. Esa era la misión específica del último emperador o vespertilio, de acuerdo con los augures cristianos. Sin embargo también se había augurado que al final de los tiempos vendría un periodo de poder del Anticristo, que este tendría un rango social extraordinario, y que embaucaría a los pueblos con su impostura. Pudiera ser que en su ofensiva ocupara los puestos más relevantes de las jerarquías terrenales…, tal vez ejerciendo como Emperador e, incluso, como Papa.

1. Poder.

 Saturno-Satán domina, de oficio, los movimientos de la última séptima esfera y la última Edad oscura de la Historia. Y el planeta Saturno fluctúa todo el año 1500 sobre la casa de Tauro, cuyo nominal correspondiente en la cuenta de los días de JD es Jueves. El V, un día Nefasto. Pero un día adverso también para el demonio ya que Tauro es signo favorecedor para la Luna y el jueves es en realidad el día de Júpiter y, por tanto, del Dios Padre omnipotente. Ambivalencia; lucha; oposición de contrarios. Secuela del III Día…

 El Jueves aparece como día nominal según la cuenta interna de JD coincidiendo con el V Día ordinal; por el mismo sistema, el Día XII –término absoluto- volverá a ser Jueves. Así los Días I y XII, Día del Señor vs. Día del Padre, se revisten de la máxima significación simbólica y, a la vez, se identifican en la Unidad divina original.

 Dios Padre está en figura en JD. En un iconograma sumario del Dios Todopoderoso, coronado con triregno y con la Tierra a sus pies; se subraya la circunstancia de su soberanía con la exhibición de las Escrituras (Ley) y la alusión explícita (e implícita) del Salmo 33. El poder de Yavé se representa generalmente mediante el índice, como aparece en PE. Ligadas a este ámbito mítico, ubicado en el III Día, aparecen dos circunstancias en las que se muestra el poder absoluto de de Dios: la caída de los Ángeles Rebeldes y el Diluvio Universal, las dos caídas más traumáticas de la Historia, junto con la del VII Día, la del Hombre.

 Pero el jueves también recuerda a Judas –por la traición pactada por dinero en Jueves Santo. Judas también se relaciona con la etapa crepuscular –por la entrega en el Huerto. El beso del Iscariote reenvía el argumento, de forma ideal, hasta la Caverna, donde la Mujer muestra una moneda sobre los labios, y, más allá, a la Cerda Monja cariñosa y besucona del Infierno. El torcido acto del apóstol díscolo ha sido tipo de la simonía[4], gran pecado que, junto con el nepotismo, era una realidad abrumadora en el solio jupiterino en tiempos de Bosch. Es decir, Judas representa el antecedente del clero cristiano corrupto.

 En JD la existencia de acciones crueles y el derramamiento de sangre abundan por doquier (sobre todo en el paisaje desolado e inhóspito del Infierno, que está  en el final de todo el proceso degenerativo de la gran tracción universal). Todas las manifestaciones o tendencias de la agresividad, sutil o declarada, tienen su definitiva consagración en la brutalidad irracional de la guerra. Una de las memorables y frecuentes ocupaciones de los jerarcas es la administración de la violencia en su expresión máxima que es la acción bélica. Para llevarla a cabo disponen de los cuerpos especiales necesarios a los que pertrechan, mandan y ordenan, en nombre de Dios, el Sacro Imperio, los Estados Pontificios, etc. El fundamento de la “sostenibilidad” de los reinos del mundo ha sido la injusticia, el derramamiento de sangre, la opresión y la rapiña. Siempre fue así. Y tales menesteres y medios son del cuidado específico de los Hijos caídos de Júpiter…

 Pero… …

              10  Yavé desbarata los planes de las naciones,

                   deshace los proyectos de los pueblos 

                   /…/

              16   No vence el rey por su gran ejército…

  El plan de Dios desaira a los propósitos de los hombres, pues:

                  ¡Él lo dijo / Él lo mandó!   (Sal. 33)

¡Y justo esto determina el verdadero fundamento y objeto ideológico del cuadro. El único título real del tríptico reza en el frontispicio, en portada. Providencial.

 En las Coronaciones de Espinas (Londres; Escorial) es donde se percibe el acoso “multisectorial” de los facinerosos de la época (de Bosch), disfrazados de amigos. Falsos adeptos a Cristo, antagonistas, significativamente cercados –caso del Escorial- por una aureola en grisalla plagada de demonios, o mejor, en la que se reproduce  la perpetua  lucha  originada  en  el  cielo  tras  la conspiración contra Dios -soberbia-, y que es la misma situación del Juicio Final. Las figuras que rodean al Cristo sentado sobre el sepulcro y que porta un broche con el glifo solar parece sigan un orden circular. Ilustrando, conforme a la rutina cíclica y orientada ya conocida, hitos del Viernes Santo[5]; según la secuencia: 1.sanedrín, 2. pretorio, 3. ecce homo, 4.despojo de las vestiduras… …

Ciclo M. Coronación de Espinas. El Escorial

Coronación de Espinas. El Escorial

Todo ha de verse en clave contemporánea.

2. El Clero.

 Son también Hijos del Jueves los que encarnan la jerarquía y estructura orgánica de poder de la Iglesia. Estos están aludidos múltiples veces en El Jardín, como lo están en muchas obras de Bosch, siempre en situaciones, actitudes o bajo apariencias lamentables. Las críticas van dirigidas al clero corrupto, pero en su objetividad no se libran ni los apóstoles. Jesús predijo el abandono y la negación de sus seguidores: Todos vais a fallar por mi causa esta noche, porque está escrito: “Heriré al pastor, y se dispersarán las ovejas del rebaño”. En las Escrituras hay muchos lugares donde se previene al pueblo o se amonesta al clero (desde Aarón cuando hizo el Becerro de oro). En la Primera Epístola de Pedro, por ejemplo, se exhorta a los responsables de algunas de las primeras comunidades cristianas para que apacienten el rebaño que Dios les ha confiado… no a la fuerza, sino de buen grado, como Dios quiere; y no por los beneficios que pueda reportaros, sino con ánimo generoso; no como déspotas con quienes os han sido confiados, sino como modelos del rebaño. Así, cuando aparezca el supremo pastor, recibiréis la corona de la gloria que no se marchita. En la carga moral de estas palabras hay una llamada a la ética del sacerdocio y a la correcta organización eclesiástica. Lógicamente más duras y fundamentadas eran las diatribas contra los sacerdotes judíos. Se lee en Mateo 23 [mientras todo el pueblo estaba escuchándole en el templo, dijo Jesús a sus discípulos]:

-En la cátedra de Moisés se han sentado los maestros de la ley y los fariseos. Obedecedles y haced lo que os digan, pero no imitéis su ejemplo, porque no hacen lo que dicen. Atan cargas pesadas e insoportables, y las ponen a las espaldas de los hombres; pero ellos no mueven ni un dedo para llevarlas. Todo lo hacen para que los vea la gente: ensanchan sus filacterias y alargan los flecos del manto; les gusta el primer puesto en los convites y los primeros puestos en las sinagogas; que los saluden por la calle y los llamen maestros. Las cualidades prefigurativas y características ejemplares de los Evangelios hacen que los textos concretos sean extrapolables a otras situaciones típicas… si verdaderamente son tomados como enseñanzas espirituales y, en definitiva, Palabra de Dios.

En otro testimonio, pero éste contemporáneo, se evidencia la plena conciencia que había de la realidad. Erasmo en El elogio de la locura (1509) escribió: La voz de este apóstol [Pedro] en el Evangelio dice así: “Lo hemos abandonado todo y te hemos seguido”, pero los Papas dicen que el patrimonio de éste son campos, villas, rentas, tributos de portazgo, señoríos. Por estos bienes, encendidos de cristiano celo, luchan a hierro y fuego, no sin efusión de mucha sangre cristiana, y creen entonces defender así a la Iglesia, la esposa de Cristo, apostólicamente, es decir, rechazando con dureza a los enemigos, que así los llaman ¡Como si hubiera enemigos de la Iglesia más perniciosos que unos pontífices impíos que permiten que Cristo desaparezca en silencio, que lo encadenan traficando con sus leyes, que lo mistifican con interpretaciones forzadas, que lo yugulan con su pestilente vida. Etcétera.

 En la obra de Bosch se multiplican los temas y episodios donde queda muy perjudicada la Iglesia y el clero. Hay motivos muy claros y variados en TSA, por ejemplo. Pero también se repiten en La extracción de la piedra de la locura, La nave de los locos, El prestidigitador, La epifanía del Prado, El Hijo pródigo… En estos dos últimos de forma más sutil y sofisticada. En el mismo Jardín el asunto es trascendental. Y en CH, cuadro en el que Papa, Emperador y Reyes, etc., en comitiva, siguen al Carro que avanza hacia el Infierno tirado por demonios, mientras el gentío de seglares y religiosos se disputan a muerte una brizna de paja. En este tríptico hay un apartado ejemplificador (esquina inferior derecha de la tabla central), se ve a un abad rollizo, sentado a la mesa y servido por monjas, que ya tiene sus buenas reservas de heno pero no falta quién le traiga mayor provisión. En cierto plano de lectura la anécdota denuncia los privilegios abusivos de los clérigos. Y el valor metafórico del Heno.

Los apóstoles en su proyección negativa

Los apóstoles son representación, en su proyección negativa, de las afecciones mundanales que torcieron al sacerdocio históricamente

Volviendo a TSA, se advierte allí una amonestación velada a las actitudes cobardes o desviadas de los Apóstoles en el contexto de la Pasión, contextualizado, sin embargo, en una escenografía contemporánea. En la grisalla del Prendimiento la iracundia de Pedro (cesaropapismo), la sola presencia de Judas (simonía, traición) y la actitud del resto de los apóstoles ocultándose cobardemente, ya transmiten, partiendo de los mismos discípulos de Jesús, las posteriores negligencias, desmanes, y comportamientos desleales que desde el huerto en adelante pudieron registrarse en el seno y solio de la Iglesia. Así, los apóstoles son prototipo, en su proyección negativa, de las afecciones mundanales que torcieron al sacerdocio históricamente.

Más allá de los tradicionales ataques sarcásticos y condenatorios genéricos  a la bigardía de los monjes giróvagos y sarabaítas  típicos de la literatura medieval, y de las genéricas censuras a tonsurados de todo rango de los Juicios Finales pintados, miniados, esculpidos o tallados, aquí se comprenden las alusiones críticas al sacerdocio y a la Iglesia como denuncia de toda irregularidad presunta e hipotética, y apuntando tácitamente al máximo nivel de responsabilidad institucional, en consonancia con las más argumentadas y concretas diatribas de los reformistas y humanistas.

…y muy en la línea espiritual también  que impregna Las Morales de San Gregorio.

Los miembros de la Iglesia carnal se muestran como más claro exponente de la desviación y son índice del estado de las almas.

clero

La Iglesia no sale muy bien parada en las obras de Bosch

El trato reprobatorio hacia el clero corrupto ya formaba parte de la actitud consecuente del movimiento de la Devotio Moderna, de Groote y del mismo Ruusbroec. Groote (según el Manual de la historia de la Iglesia de Hubert Jedin), “Del sacerdocio se espantaba por su indignidad y ante la simonía y concubinato de los sacerdotes de su tiempo, como predicador de penitencia emprendió una dura campaña contra la piedad exteriorizada, contra la inmoralidad de las ciudades, contra los movimientos heréticos (Bartolomé de Dordrecht, hermanos del libre espíritu), contra la simonía y concubinato del clero y contra el desprecio del voto de pobreza por parte de los religiosos (propietarii)”. Históricamente el apego del clero al poder ya había sido denunciado desde los orígenes: Sulspicio Severo censura a finales del S. IV a los obispos -salvo casos excepcionales como los de Atanasio, Juan Crisóstomo o Ambrosio-, por su servilismo ante el poder político[6].

  

cinocefslo

Idem

Pero en el extremo de esta cogulla  [predicadores] anida un pájaro tal, que si el vulgo lo viese no admitiría las indulgencias de manos de aquellos en los cuales confía, por cuya culpa ha crecido tanto la necesidad en la tierra, que, sin pedir pruebas de su autenticidad, se agolparía la gente ante cualquier promesa de ellas. Así engorda el puerco de San Antonio y engordan otros muchos que son peores que puercos, pagando en moneda no acuñada[7]. Por estas, Dante (1265-1321), destina prematuramente al Papa reinante Bonifacio al octavo círculo del Infierno, con los simoníacos.

Clero

Los miembros de la Iglesia se muestran como el más claro exponente de la desviación y son índice revelador del estado espiritual de pueblo

 Haciendo uso de las cualidades autocráticas de los Hijos de Júpiter los miembros del linaje sacramentado también se arrogaron la potestad de aplicar la justicia humana, administrar los bienes, gobernar el mundo. Pues estas funciones, en tantas ocasiones, fueron asumidas, compartidas o subrogadas por la casta religiosa. Por si fuese poco con el dominio y control soterológico que detenta –o se arroga- la institución divinal.

 En los momentos de crisis social –guerras, hambrunas, pestilencias, tiranías- fermentaban las profecías del fin de los tiempos; siempre largamente anunciado, angustiosamente presentido. Entonces la evidentemente escandalosa situación de la iglesia carnal era una de las pruebas del ocaso; y, a la par, causa de aflicción y delirio. Véase como ejemplo, los despiadados ataques contra el clero de Juan de Unay (franciscano) en el Libro de los grandes hechos (s. XV), en un contexto de carácter escatológico donde se profetiza la llegada del Anticristo: Tantas maneras fazen de simonías e de otros muchos pecados todos los que son gobernadores de la Iglesia de Dios, que en los ver las gentes asi rricos, e encavalgados e bien vestidos, e sus putas bien gruesas e con nobles pannos, e las bolsas llenas de dineros, por lo cual todos, e por la mayor parte, tornaran sus fijos falsos clerigos. Para el autor Guadalajara Medina el texto citado, más allá de expresar el sentir del fraile, es un exponente del estado de crisis contemporáneo: al respecto, los testimonios de los escatologistas a través de sus textos son muy ilustrativos y reiterativos. La denuncia de las inmoralidades y corrupciones de los estamentos sociales superiores contribuyeron a la creación de un ambiente favorable a la conformación, proliferación y propagación de funestos presagios; a la fábrica apasionada de corpus proféticos.

La supuesta “profecía bosquiana” converge en la predisposición contemporánea a considerar al año 1500 como término y que produjo varias predicciones apocalípticas. Recuérdese que la colegiata de los hermanos de Bosch fuera puesta bajo la advocación del autor del Apocalipsis, libro canónico de la revelación. Obra profética que aparece -como otras coetáneas- en medio del ambiente histórico de opresión del Imperio.

 c) Las Aves.

 Los Hijos caídos de Júpiter sublimados paródicamente en el Ánade real, el Pito real, el cardenal Jilguero, el burlador Arrendajo, el avieso Carbonero, protagonizan la terrible plaga aviar de carácter apocalíptico capitaneada por el enorme Búho real, auténtico señor duque en los lúgubres, boscosos y melancólicos parajes nocturnos que constituyen su hábitat. Las amables Aves, ubicuas, numerosísimas y, algunas, enormes, encarnan y le confieren forma a la ofensiva del Mal. Simbólicamente representan a los agentes terrenales del Demonio, los Anticristo esperados para los últimos tiempos. La utilización metafórica de los Pájaros en la construcción alegórica general del Jardín es insuperable y muy hermosa en su concepción.

Cuña  Reyes

Los Hijos de Júpiter

Cuña Pájaros

Posiciones similares de los Jerarcas siguiendo al Carro del Heno y de la Cuña de Pájaros en JD, en los trípticos respectivos.

¿Cómo se le ocurrió al Bosco poner a los Hombres-gnomos como pupilos de los Pájaros? La representación de los Hijos de Júpiter como Pájaros y Peces gigantes en PC recuerda, al menos, a los míticos gigantes que, bajados del cielo, se aparearon con las “hijas de los hombres” justo antes del Diluvio, aquella otra quiebra cósmica y caída de la humanidad. Se trataban, los gigantes, muy probablemente, de los Ángeles Caídos (Mircea Eliade). Esto explicaría la génesis de la idea bosquiana de las escalas iconográficas y, de paso, la genealogía legendaria de los demonios desde la corte divina, en el origen, hasta transfigurarse en el Anticristo, su última personificación histórica.

cuadro HJ                                       

 Y por lo demás, el “estacionamiento” de Saturno en Tauro durante el 1500 observado hasta el momento en que la luna de agosto lo contacta, origen o fundamento de la fabulación entorno a la “Última Luna” -se supone-, propicia la potenciación dramática del V Día-Jueves-Tauro con todos sus ingredientes y connotaciones, triunfando, desde el punto de vista iconográfico y por su adecuación narrativa, la utilización de los Pájaros y demás Aves, que son creación del V Día.

 La gozosa connivencia, generosa por parte de Pájaros carpóforos y ansiada por parte de los Humanos, expresa un carácter alegórico que, dado el contenido escatológico de la narrativa, tiene el sentido de 1º) recordar el pecado (Frutos), y 2º) representar y ejemplificar la impostura seductora del Anticristo (pitanza), mostrando el derroche concupiscente (concepto contrario a la caridad).

 Se ve como en la fábula los Hijos del jueves, o las Aves, dominan sobre los homúnculos de lo que se concluye sin dificultad que la parte animal manda en el hombre. Pero también surge la evidencia de un componente sociopolítico contemporáneo que obliga a su consideración. Unos hombres en el vértice jerárquico subyugan a los otros, en la base de la pirámide social. La satisfacción de los deseos, y su dosificación, asumida por los Hijos caídos de Júpiter bajo la apariencia aviar, envuelve en delicada gracia y paños de delirio la arrebatadora tentación. Una de las características de la impostura engañosa del Anticristo será la generosidad, como lo será la capacidad persuasiva. Esto es lo que se muestra con la amable y exhibicionista actitud de las Aves, los Peces y las Fieras… para con los promiscuos Hijos caídos de Venus…[8]

¡Qué despiadada ironía, qué sarcasmo, llamar a esto El jardín de las delicias!

Rei Buho

El Rey de los Pájaros

  En el León central de PC se concentran todos los significados inherentes al valor sustancial del día postrero, especialmente por la referencia a los poderes fácticos del sistema y sus perversos efectos sociales, al estar colocado en el lugar cardinal de la Rueda de los Deseos de la Vida (manipulada remotamente por Saturno, animada por Cupido, hijo de Venus) y en el punto central exacto de toda la obra. Este iconograma, en tono heráldico, sin duda representa al “Señor natural” y el poder tiránico. El jinete-Régulo (“pequeño rey”) exhibe un Pez (¿tiranía?), creación del V Día, al que porta como si fuese una gran ballesta preparada. A la vez simboliza el pecado de soberbia –como pensaban de Sigüenza y Yarza. La soberbia es el pecado capital originario en JD porque fue ésta la motivación de los Ángeles caídos, y la de los primeros padres, para prevaricar. En la dualidad cielo / tierra, el animal salvaje (y rey de los cuadrúpedos [9]) alude a la oposición con el signifer-Leo-Trono de Cristo que preside el postrimero Mediodía Universal.

  El célebre ven y sígueme [¿hacia el Sol?] que alentó a Antonio al camino monástico en el desierto exige la renuncia a los bienes terrenales. Las riquezas son un obstáculo importante para ser discípulo de Jesús y alcanzar la vida eterna. Es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos. En este contexto de Mateo 19 se dirime otro aspecto importante de la contribución paradigmática del antiguo anacoreta y Padre de la Iglesia al drama soteriológico que representa El Jardín. Y no hace falta nada más que comentar a cerca de la proverbial austeridad del Bautista, el otro santo protagonista del retablo; enfrentado a los soberanos de su tiempo y víctima por ello. Juan “era un auténtico profeta, iluminado, irascible y vehemente, en abierta rebelión contra las jerarquías política y religiosa judías” (M. Eliade[10]). Eliade refiere como Herodes –según Flavio Josefo- temía su influjo sobre las masas y la consiguiente rebelión[11].

  El autoexilio del solitario Antonio y sus posteriores seguidores en el desierto tuvo un importante componente de rechazo hacia la civilización romana. Los monjes ignoraban las leyes civiles, ateniéndose solo al decálogo legado por Moisés y a los sacramentos. El movimiento hacia el yermo se propaga precisamente cuando el poder político asume el rol de defensa y expansión del Evangelio. Antonio afrontó la renuncia al mundo en su afán de seguir a Cristo. Se retiro joven al desierto de Tebas (Valle de los Reyes, en ruinas) como ermitaño tras escuchar en un oficio: Si quieres ser perfecto, ve a vender todo lo que tienes, así tendrás un tesoro en los cielos. Luego ven y sígueme (Mt 19). La vida ascética es una vía sacra hacia la salvación ultraterrena. El santo varón fue un ejemplo perfecto de entrega y austeridad que se oponía a las prácticas erróneas del clero, por eso su rehabilitación extemporánea supondría ansias de retorno a la condiciones de la etapa primitiva (pre-Constantino), y, por ende, significaría la exigencia contemporánea de reforma severa de la Iglesia.

 d) El Anticristo.

Como era tradicional en la escatología, también en JD, se otorga el papel de la última ofensiva del Enemigo al Anticristo, oculto aquí bajo la máscara de los “pájaros y peces gordos”. Una lectura en clave contemporánea de las relaciones de poder mueve a una reflexión ineludible… En el año 1500 se cumplía el séptimo aniversario del reinado de Maximiliano I (desde 1493; y sería, por lo tanto, el octavo de su regencia) sobre el Sacro Imperio Romano-Germánico. El Papa entonces, Alejandro VI, cumplió en el año 1499 el octavo de su pontificado (desde 1492). Acaso por debajo del revestimiento digno y talar a algunos se les viera el plumero… caudal.

El Papa, elegido de forma simoníaca, al parecer, se convirtió en el ejemplo proverbial de la degeneración del pontificado del Renacimiento / Prototipo de la disolución del papado en aquellos siglos[12]. 

anticirs mix

El “doble” Anticristo, Papa-Emperador, estaba en Joaquín de Fiore (s. XIII), y los husitas-taboritas señalaban al Papa y al rey o emperador como encarnaciones del Anticristo[13]; pero por vez primera aparece esto en Ticonio (s. V). El apareo encaja bien con el carácter híbrido del esperado Mesías, su antagonista. Éste es, por un lado, el enviado de Dios (cometido espiritual) y, por otro lado, tiene sino regio (misión de gobierno terrenal).

…señal que precede al Juicio serán las imposturas del Anticristo. Pero, ¿cómo se reconocerá fehacientemente al Enemigo? Axioma: Por un alarde de méritos, sin duda.

Dice el Evangelista: Hijos míos, estamos en la última hora. Habéis oído que iba a venir un anticristo; pues bien, han surgido muchos anticristos. Esta es la prueba de que ha llegado la última hora. Salieron de entre nosotros pero no eran de los nuestros. Porque si hubieran sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros (1 Jn 2, 18-19). El Anticristo está anunciado en el Apocalipsis (13); está escrito.

Al fin y al cabo habrá que buscar ocasión, si no la hubo ya mejor, para dar credibilidad y validar históricamente la trágica profecía de Antonio hecha en época de Constantino. No en vano el período presente, crepuscular y paradigmático, debe aparecer, sin demérito ni desventaja, como inflexión cíclica de otros tiempos: El santo narra ante sus acólitos una visión onírica que ha tenido sobre el futuro de la Iglesia: La ira dominará la Iglesia, y será entregada a los hombres semejantes a bestias irracionales. He visto la mesa de la Casa del Señor y alrededor de ella, por todas partes, mulas que daban coces a los que estaban dentro, como dan las bestias que no están domesticadas. Habéis visto como me lamentaba, pues escuché una voz que decía: Mi altar será corrompido[14].

Guadalajara Medina transcribe: Muy frecuente es tratar de asociar al Anticristo con algún personaje histórico concreto, caracterizado este por los rasgos negativos como gobernante y por ser un modelo de maldad /…/. También, a veces, ha sido identificado con una institución o colectividad, refiriéndolo, por el contrario, a la misma Iglesia como jerarquía o al Papado. Este tipo de relaciones fue muy frecuente en el mundo medieval, pues muchos movimientos reformistas o heterodoxos, como, por ejemplo, los franciscanos espirituales de tendencia joaquinista, inundaron con sus profecías mesiánicas aquellos siglos de fervor apocalíptico[15]

Además de las atribuciones histórico-legendarias deberán considerarse las propias posibilidades contemporáneas. En el futuro, las elucubraciones ineludibles en claves histórica y contemporánea, bien documentadas, sabrán conferir mayor alcance conceptual y valor testimonial a la gran fábula bosquiana[16].

Para sostener, y más para verificar sin error la hipótesis escatocosmológica, así como las posibles alusiones metafóricas a la realidad histórica elaboradas,  si procedieran, haria falta hallar pruebas documentales y hacer el preceptivo y riguroso estudio del entorno social, político y religioso.

Coronación Escorial

La coronación de espinas. National Galery. Londres


[1]“Bandada de palomas”; en Galicia, As Galiñas (Manuel Rivas). [2]Lafuente Ferrari, introducción a Panofsky. [3]Diel, Paul. [4]Códice Calixtino. [5]Véase San Juan en Patmos, cap. El Modelo Escatológico. [6]J. Mª Blázquez Martínez.  Atanasio autor de Vida de Antonio. [7]D.C., Paraíso, XXIX. [8] a) La hipotética representación de los Hijos de Venus en el tríptico (desde el punto de vista iconográfico) ha sido tratada por  Joaquín Yarza en su El jardín de las delicias, aunque sin todas estas consecuencias.  b) En el contexto de JD se está dando una evidente promiscuidad entre los Hijos caídos de Júpiter y los concupiscentes Hijos caídos de Venus (Eva-Viernes). [9]Eratóstenes. [10]Historia de las creencias y las religiones, vol. II, p. 338.  [11] Op. cit., p. 389-390. [12]V.  Messori. [13] Claude Carozzi. [14]San Atanasio, Vida de Antonio . [15]Guadalajara Medina.[16]Posiblemente en el sentido de una concepción alegorizante de la historia, semejante, tal vez, al profetismo de un Jean de Roquetaillade (s. XIV), que estableció una estrecha y precisa conexión entre la escatología y los acontecimientos políticos (Dicc. AKAL)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s